Adultos Mayores y Covid-19

El impacto del Covid-19 en los Adultos Mayores de nuestro país lo vemos desde el 3 de marzo cuando se confirmó el primer caso positivo por coronavirus en Chile, y las cifras a nivel nacional se han elevado considerablemente centrándose los fallecidos en las personas mayores entre 60 a 90 años.

¿una disyuntiva etaria?

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Datos oficiales del Ministerio de Salud

La pandemia mundial Covid 19 está trayendo una serie de desafíos a las sociedades, especialmente a los Estados-Nación y las políticas públicas sanitarias enfocadas en articular normas y acciones para aminorar el daño que está causando el avance del virus.

En nuestro país la pandemia está ocasionando un trauma social de insospechadas consecuencias. Ante el reto que implica para la salud nacional enfrentar al Covid-19, los decesos ya nos muestran una tendencia que se ha replicado en el resto de las naciones que han enfrentado este escenario. Según datos del Ministerio de Salud el 85% de los fallecidos corresponde a adultos mayores entre 60 a 90 años, centrándose en el grupo etario de 80 a 89 años el porcentaje mayor de decesos con un 34,48% (Minsal).

Las cifras antes señaladas indican que el sector etario adulto mayor está siendo afectado por esta pandemia ante lo cual surgen una serie de interrogantes a la planificación y control por parte de las autoridades en nuestro país:

¿Cuál fue la planificación en los meses de febrero y marzo antes del primer caso en los puntos donde el cuidado y prevención (puertos, aeropuertos, pasos fronterizos, entre otros) eran vitales para no propagar el Covid-19 en nuestro país en el momento que Europa estaba siendo atacada sin contrapeso por este virus?

¿Por qué la curva en Chile no baja, y por el contrario es una de las que crece al parecer sin control? Es necesario hacer presente que el 12 de abril pasado los contagiados eran 7.213, y al 12 de mayo superamos los 30.000 casos (Minsal), marcando una tendencia que en ningún momento nos indique el control de la pandemia por parte de la autoridad y sus políticas públicas.

Todos los días los medios de información reportan aglomeraciones en distintos puntos del país, como son las entidades bancarias (pago de pensiones), centros de cobros de cesantía, Cesfam, hospitales, supermercados, centros de pago de servicios básicos, etcétera, en los cuales no se observa planificación alguna de la autoridad como para que el número de contagiados aplane la curva de nuestro país. Todo se ha dejado al arbitrio (necesidades) de las personas.

Como entidad de la sociedad civil vemos con preocupación tanto la tendencia al alza de los casos de contagio como el aumento de fallecidos sin siquiera entrar, como país, en la fase crítica de nuestro período invernal, que es donde el Covid-19 se “desarrolla mejor”.

Creemos que la autoridad ha carecido de estrategia para enfrentar este escenario. Se ha dejado a las personas, entre ellas las mayores, a la suerte de su propia realidad individual, sin que exista hasta la fecha, 12 de mayo, una red de protección concreta que asista a las personas mayores en resolver temas prácticos como el cobro de la pensión, el retiro de remedios y de alimentos no perecibles necesarios para este grupo etario, como el pago de servicios básicos, entre otros, sin distinción socioeconómica que discrimine a unos y otros.

El Estado de Chile posee las herramientas y materia prima para llevar a cabo una tarea en la cual asista, en temas prácticos, a las personas mayores para que estas no se vean obligadas a salir del hogar y correr el riesgo de contraer el virus en centros de aglomeración como los antes señalados.

Además, como nación tenemos una amplia red de no gubernamentales las cuales pueden ser aliados del Estado en esta pandemia, con el fin de prevenir el contagio en las personas mayores. La sociedad civil tiene una tarea de vital importancia en este momento para crear redes de apoyo efectivas dirigidas a las personas mayores y sus necesidades inmediatas.

No podemos tomar como un daño colateral inevitable que los muertos en un porcentaje casi mayoritario sean personas mayores. No podemos naturalizar estas cifras. Se requiere que la autoridad entregue las herramientas a la sociedad organizada para que ésta deje su rol pasivo por uno activo, y que nos lleve a tomar control de las urgencias de este grupo etario que está “colocando los muertos” en esta crisis mundial.

Fundación Adultos Mayores Chile tiene como hashtag #PrioridadPaisAdultosMayores, el cual cobra relevancia en estos momentos de incertidumbre mundial y etaria.

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